¿CONOCES A JESUS
COMO TU SALVADOR PERSONAL?
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para
que el mundo sea salvo por El. Juan 3:16-17
Te preguntarás si conocer a Jesús significa "entrar a la religión". No, no
lo es. Jesús no es exclusivo de una religión, El vino para toda la raza
humana. Jesús es el Hijo de Dios que fue enviado a nosotros para pagar el
precio de todos nuestros pecados.
Todos necesitamos un Salvador. Por cuanto todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23) Jesús es la
expresión del amor de Dios porque lo envió para que ninguno de nosotros se
perdiera, sino que pudiéramos reconciliarnos con Dios.
Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su
sangre, por El seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos
reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando
reconciliados, seremos salvos por su vida. Romanos 5:8-10
Dios no envió a Jesús para condenar a los hombres, sino para salvarlos.
Dios ya pagó el precio de nuestros pecados; y éste fue un precio bien
alto. Dios pagó con la sangre de Su Hijo. Lo único que tienes que hacer es
recibir el perdón de tus pecados. Aceptar a Jesús en nuestro corazón
significa aceptar que mis pecados son perdonados, son buenas noticias para
nosotros. Ya no tenemos porqué sufrir una eternidad por nuestra naturaleza
de pecado porque Jesús llevó en Si mismo nuestros pecados para darnos a
nosotros la oportunidad de recibir una nueva vida. Significa que, una vez
yo le abro mi corazón y le reciba en mi vida, voy a ir al cielo con El. Mi
destino cambia de muerte a vida eterna.
Puede que nunca hayas aceptado a Jesús porque no entendías que es
necesario para alcanzar la salvación de nuestra alma. Jesús es el Camino,
El único Camino.
Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por
mí. Juan 14:6 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro
nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Hechos 4:12
Si nunca le has pedido a Jesús que venga a tu vida, hoy puede ser el día
para un nuevo comienzo con Dios para ti. Te invito a hacer una simple
oración. Puede que sientas que no sabes cómo hacerlo, pero todo lo que
tienes que hacer es decir con tu boca esta oración, con toda sinceridad y
creyendo en tu corazón:
Padre, en el nombre de Jesús yo vengo a ti para confesar a Jesús como
mi Salvador Personal. Yo confieso que soy pecador. Yo creo que Jesús es tu
Hijo, que fue a la cruz por mis pecados y resucitó de entre los muertos
para darme salvación. Yo lo recibo ahora como el Señor y Salvador de mi
vida. Yo recibo vida eterna con El y le prometo servirle todos los días de
mi vida. Amén.
Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.
Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que
Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los
muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero
con la boca se confiesa para salvación. Romanos 10:8 al 10
Bienvenido a la Familia de Dios. Ya eres una nueva criatura en Cristo
Jesús.